La Procuraduría Social y artistas plásticos suman esfuerzos, llevan arte y cultura a unidades habitacionales

Por: Nicolás González


Destinará la Prosoc 7.2 MDP para la realización de este programa.

Los artistas deben pugnar porque el arte vuelva a los espacios públicos urbanos: Gabriel Macotela.


La Procuraduría Social de la Ciudad de México (Prosoc) y artistas plásticos sumarán esfuerzos para llevar la cultura y el arte a los espacios públicos de las unidades habitacionales, a través de la creación de relieves, murales y esculturas de diversos temas sociales, como una manera de restituir el tejido social para aprender a vivir en comunidad y, por ende, para coadyuvar en su organización condominal, infundiendo la cultura de la paz, y así, mejorar su calidad de vida.

Así lo dio a conocer la procuradora social, Lic. Patricia Ruiz Anchondo, quien destacó que para que este programa se lleve a cabo la Prosoc destinará en el presente año 7 millones 200 mil pesos, equivalente al 3 por ciento del presupuesto correspondiente al programa social Rescate Innovador y Participativo en Unidades Habitacionales (RIPUH).

Al respecto, Gabriel Macotela, uno de los artistas plásticos mexicanos de mayor renombre a nivel internacional, manifestó su total disposición para que este proyecto se lleve a cabo a la brevedad posible y asumió el compromiso de convocar a un sinnúmero de muralistas, pintores y escultores, entre otros, para que formen parte de este esfuerzo, que beneficiará a miles de familias de la Ciudad de México.

 Ruiz Anchondo y Macotela coincidieron en que este deberá ser un programa social orientado a llevar la cultura y el arte a las unidades y conjuntos habitacionales, con el firme propósito de que devolvamos a los condóminos la esperanza de que el entorno de sus departamentos vuelva a tener ese brillo artístico que lo caracterizó hace décadas, pero que lamentablemente se fue perdiendo con el paso del tiempo.


Ambos decidieron poner “manos a la obra” y prestos iniciaron un recorrido en los alrededores y en el interior del “Multifamiliar Presidente Juárez”, construido por el legendario arquitecto Mario Pani y donde Carlos Mérida, uno de los más grandes muralistas guatemaltecos nacionalizado mexicano, creó la que los críticos consideran su más grande obra: socializar el arte al decorar los edificios de ese conjunto habitacional con 48 hermosos relieves de cemento que representan leyendas y mitologías mesoamericanas, obra que lamentablemente se derrumbó junto con los edificios durante el trágico sismo del 19 septiembre de 1985.

Al cruzar el umbral de la entrada al Multifamiliar Juárez, la procuradora social y el artista encaminaron sus pasos por todos sus recovecos, remembrando la majestuosa obra de Carlos Mérida, lo que reforzó su idea y disposición de llevar la cultura y el arte, con murales, relieves y esculturas, entre otros, a las unidades y conjuntos habitacionales y, de esta manera, restituir la esperanza de que la ciudad y cada uno de sus espacios públicos son propiedad de todos sus habitantes. En este sentido, consideraron la necesidad de hacer conciencia entre los condóminos para que formen parte y se integren a este proyecto social y cultural, con ideas y propuestas propias.

Observando, en cada paso, la unidad habitacional que alguna vez albergó la obra maestra de Mérida, Macotela aseguró que actualmente el arte se ha vuelto elitista, por lo que “los artistas plásticos debemos asumir el compromiso de luchar para que deje de serlo y recuperarlo en su sentido social, en beneficio de todos los sectores de la sociedad”.

Pintor, escultor y músico, el artista plástico consideró que en México actualmente “atravesamos por un momento crítico, puesto que se registran muchos problemas económicos, políticos y sociales; de ahí la necesidad primordial de que el arte regrese a las unidades habitacionales, en beneficio de su comunidad”.


Al final del recorrido en ese emblemático multifamiliar, la procuradora social Ruiz Anchondo y el maestro Macotela coincidieron en que lamentablemente en México la cultura urbana se ha abandonado en contraste con otros países como España, Italia y la Unión Americana, en donde se sigue creando “arte callejero” en espacios abiertos y públicos, por lo que se debería retomar su origen y volver la vista a las unidades habitacionales. Un ejemplo es la obra de Carlos Mérida que aún persiste en el “Centro Urbano Presidente Alemán” (CUPA), o los murales de Juan O´Gorman, que siguen caracterizando, pese al paso de los años, a la Unidad Independencia en la alcaldía Magdalena Contreras, concluyó.

          Posteriormente, el maestro Bob Schalkwijk, fotógrafo de origen holandés, quien tuvo el mérito, entre muchos otros, de captar en su lente las imágenes de la magna obra de Carlos Mérida en el Multifamiliar Juárez, antes, durante y después de que el trágico sismo del 19 de septiembre lo derrumbara, le abrió la puerta de su casa a la procuradora Ruiz Anchondo, a quien no pudo ocultar su pesar por tan infortunada fecha que destruyó la obra de Mérida, por lo que consideró un total acierto la iniciativa de que la Prosoc y los artistas plásticos vuelvan a las unidades habitacionales a “iluminar” con su creatividad los muros de sus edificios y de sus espacios públicos.


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